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Racionalidad
¿Cómo se piensa bien?
Piensa en la última vez que lo tenías clarísimo y te equivocaste. Seguramente no te faltaba información ni cabeza, te faltó parar a mirar lo que dabas por hecho.
La racionalidad es lo que nos falta en esos momentos: unas cuantas costumbres para pensar mejor, como comprobar, comparar, poner en duda lo propio y escuchar a quien no piensa igual. No es un don ni un título, se aprende y se practica.
su herramienta
¿Qué te pasa ahora?
Situaciones de todos los días con la pregunta que más ayuda en cada una.
El recorrido
Qué es pensar bien
Con los números
Con lo que vemos
Con nosotros mismos
conceptos del mapa
Usar lo que sabemos para conseguir lo que buscamos, con herramientas como la lógica, la probabilidad o distinguir entre lo que va junto y lo que lo causa. Se aprende y se practica, y no es lo mismo que ser inteligente.
ver en conceptos ›Evaluar pruebas y argumentos según favorezcan a nuestro grupo o a lo que ya creemos, y no según lo que dicen.
ver en conceptos ›Lo habitual antes de mirar un caso concreto, cuántas veces pasa algo en general, el punto de partida para juzgar cualquier caso.
ver en conceptos ›Que la confianza que tienes en lo que crees se parezca a lo que luego aciertas: si dices «80 %» de diez cosas, deberían cumplirse unas ocho.
ver en conceptos ›Querer ver las cosas como son aunque no guste lo que muestran, lo contrario de defender una posición como un soldado defiende su territorio.
ver en conceptos ›Pensar sobre el propio pensamiento: darse cuenta de qué estamos pensando, y de cómo, mientras pasa.
ver en conceptos ›Toda descripción del mundo simplifica y deja cosas fuera, y el problema empieza cuando confundimos la simplificación con la realidad.
ver en conceptos ›Reconocer que lo que creemos puede estar equivocado y querer saber cómo lo sabríamos.
ver en conceptos ›Que dos cosas vayan juntas no quiere decir que una provoque la otra, muchas veces las explica una tercera.
Delegar en una herramienta un esfuerzo mental, como recordar, calcular o resumir, algo que ayuda, pero lo que no se practica se pierde.
Preguntas frecuentes
Es la costumbre de usar bien lo que sabemos: comprobar antes de creer, comparar antes de alarmarnos, poner en duda lo propio y escuchar a quien piensa distinto. No depende de cuánto sabes, sino de qué haces con ello.
No. Se puede ser muy capaz y razonar mal sobre lo que nos importa, porque pensar bien depende de revisar lo que creemos y no solo de lo rápido que resolvemos un problema.
Sí, como cualquier costumbre: con práctica, con ejemplos y con alguien que nos lleve la contraria.