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entorno digital

La factura

08 · Lo que ya estamos pagando.

Hay daños que ya podemos medir.

  1. El primero es cómo nos sentimos.

    Oxford eligió «brain rot» (cerebro podrido) como palabra del año 2024, tras más de 37.000 votos y un 230 % más de uso en un año. La define como el supuesto deterioro mental que provoca consumir demasiado contenido trivial. Ese «supuesto» importa: la palabra nombra algo que sentimos, pero no es un diagnóstico. Lo que sí se ha medido es el efecto en la salud mental. Facebook llegó a las universidades de Estados Unidos poco a poco, y un estudio comparó a los estudiantes que ya lo tenían con los que aún no: con Facebook, su salud mental empeoró, sobre todo por compararse con los demás. Cuánto pesan estos efectos sigue en debate.

  2. El segundo es social.

    En 2024 la palabra del año del diccionario Merriam-Webster fue «polarization» (polarización). Ese mismo diciembre, el Tribunal Constitucional de Rumanía anuló las elecciones presidenciales después de que se desclasificaran informes de inteligencia sobre una campaña coordinada en TikTok de un «actor estatal», que las autoridades vincularon con Rusia. Fue una decisión polémica y aún se discute su alcance, pero muestra hasta dónde puede llegar lo que pasa en las plataformas.

  3. Y está lo más cercano.

    En España, al 74 % de la gente le preocupa distinguir lo verdadero de lo falso en internet, un récord, y el primer móvil llega de media a los 10,8 años.

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