El piso que vuela
Encuentras un piso que puedes pagar en un barrio que te gusta. El anuncio dice que hay veinte personas interesadas y quien lo enseña te pide una señal por Bizum antes de que acabe el día para guardártelo.
Lo que solemos hacer. Pagar para no perderlo, porque quizá no haya otro.
La revisión
Notar qué sientes
Miedo a quedarte sin piso y alivio por haber encontrado uno, y las dos cosas empujan a decir que sí ya.
Saber qué decides
La pregunta no es si te gusta el piso, es si te fías de quien te pide el dinero.
Mirar el contexto
¿Has visto el piso por dentro? ¿Sabes quién es el propietario? ¿Por qué tiene que ser hoy y por Bizum?
Comparar
Los timos del alquiler suelen tener esta forma: buen precio, mucha prisa y un pago que luego no se puede reclamar.
Empezar por poco
Pides ver el contrato y el piso antes de pagar nada. Si el piso existe, puede esperar un día.
Volver a mirarlo
Si al final se lo queda otra persona, apuntas qué te habría hecho falta saber para decidir antes la próxima vez.
¿Cuánto de tu decisión era el piso y cuánto el miedo a quedarte sin ninguno?